crónicas de una transeúnte

En la joyería. - Hola. Buenos días. - Buenos días. - Mire, estos dos anillos que llevo en la mano izquierda los llevaba en la derecha, y los cambié de mano porque el verano pasado me puse a dieta y empezaron a quedarme flojos. Entonces vine a que me los arreglaran pero su compañera me dijo, con buen criterio, que espere y que cuando terminara de adelgazar los trajera. Y como ya he llegado al peso porque, oiga, no sabe lo bien que funciona la dieta de... - O sea, quiere achicarlos. - Bueno,...
Esta mañana en el parque, mientras mi perra investigaba las novedades culinarias del suelo, he recordado a Pepa, mi querida vecina que falleció recientemente y a la que yo quería casi como a una madre. Siempre me contaba historias de su aldea, anécdotas de la familia de los marqueses de Bizkaia con los que trabajó como sirvienta desde niña y durante muchos años, de vecinos que ya murieron... Una de esas fantásticas y divertidas tardes, sentadas las dos en su cocina, recordó a un hombre...
Estoy llegando a mi centro de trabajo por la mañana temprano y me cruzo con una mujer joven y un niño de 7 u 8 años que mantienen una dinámica conversación. - Él era muy, muy bruto -dice el niño a la mujer. - Y claro, te lo quitó -contesta ella. - Sí, porque era listo... Pero yo soy más bruto que él. ¡Que lo sepas! -responde orgulloso. A la mujer le hizo mucha gracia. A mí... me dio que pensar.
Como siga así, las caminatas callejeras van a terminar con mi capacidad de asombro. El otro día, una mujer de mediana edad recoge las cacas de su perro con la bolsita de plástico de turno, va a una papelera que estaba colgada de una pared -dato a tener en cuenta: la papelera no lleva bolsa de basura-, descarga toda la plasta allí y se guarda la bolsita en un bolsillo después de comprobar que estaba del todo vacía. Por su forma de actuar parecía algo absolutamente normal y rutinario en...
Ayer, en mi oficina, se acercaron a mi mesa dos mujeres de unos treinta años que venían con una niña de cuatro, tomaron asiento en las dos sillas que están frente a mí y la pequeña sobre las piernas de una de ellas. En un momento en el que la mujer hablaba conmigo, la niña le tiró del brazo y le dijo: ¡mami! ¡mami! La mujer, sin dejar de hablar, se retiró parte de su camiseta, sacó un pecho y le puso a mamar. En 1 minuto la niña se cansó, se incorporó y se puso a dibujar con un...
Y ésto es lo que he descubierto esta mañana en una de las verjas del Palacio de Artaza. Curioso y al mismo tiempo... Muchas lecturas podrían sacarse, de manera que ¡ahí lo dejo!
Durante mis sempiternas horas de transeúnte no siempre están activos todos los sentidos, y cuando llega la hora de transmitir sus testimonios suelo prestar más atención a lo que me ha 'contado' el oído. Sin embargo debo de reconocer que el de la vista es siempre el más generoso y dispuesto, así que ahí van algunas pequeñas muestras de su trabajo, que bien se lo merece.
Apoyado sobre una pared veo un cartel publicitario de helados Cornetto que muestra la cara sonriente de un joven tan atractivo como el 'manjar' que anuncia y un slogan: Cornetto. ¿Por qué no ahora? Dos mujeres octogenarias que pasean por delante de mí se paran a mirar el cartel y después de unos segundos observándolo entablan esta genial conversación: - ¿Por qué tenemos que llegar tú y yo siempre tarde? - No sé. ¿Por qué dices? - Mira qué preciosidad, qué sonrisa. Que te abrace...
Dos chicos saliendo del instituto (lo escribo tal cual suena al escucharles) - Lo que no sé es si era 'pasé' de 'pasé', o sea, en pasado, o 'pasé' de pasé'. - ¿Ehhhh? - Que no sé si era... ¡Joder, tío, es que no entiendes una mierda!
Hoy, lo que en un principio está siendo un tranquilo paseo con mi compañera de camino, de pronto me encuentro peleando por adelantar a un anciano sin posibilidad alguna de conseguirlo. El hombre va tan encorvado que su espalda está casi paralela al suelo, y apoyado en su bastón trata de avanzar con mucha dificultad. Parece no poder ni con su alma. De pronto soy consciente de lo ridículo de mis prisas y me quedo detrás de él, caminando a su ritmo, esperando tranquilamente una oportunidad...

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