crónicas de una transeúnte

Como siga así, las caminatas callejeras van a terminar con mi capacidad de asombro. El otro día, una mujer de mediana edad recoge las cacas de su perro con la bolsita de plástico de turno, va a una papelera que estaba colgada de una pared -dato a tener en cuenta: la papelera no lleva bolsa de basura-, descarga toda la plasta allí y se guarda la bolsita en un bolsillo después de comprobar que estaba del todo vacía. Por su forma de actuar parecía algo absolutamente normal y rutinario en...
Ayer, en mi oficina, se acercaron a mi mesa dos mujeres de unos treinta años que venían con una niña de cuatro, tomaron asiento en las dos sillas que están frente a mí y la pequeña sobre las piernas de una de ellas. En un momento en el que la mujer hablaba conmigo, la niña le tiró del brazo y le dijo: ¡mami! ¡mami! La mujer, sin dejar de hablar, se retiró parte de su camiseta, sacó un pecho y le puso a mamar. En 1 minuto la niña se cansó, se incorporó y se puso a dibujar con un...
Y ésto es lo que he descubierto esta mañana en una de las verjas del Palacio de Artaza. Curioso y al mismo tiempo... Muchas lecturas podrían sacarse, de manera que ¡ahí lo dejo!

Durante mis sempiternas horas de transeúnte no siempre están activos todos los sentidos, y cuando llega la hora de transmitir sus testimonios suelo prestar más atención a lo que me ha 'contado' el oído. Sin embargo debo de reconocer que el de la vista es siempre el más generoso y dispuesto, así que ahí van algunas pequeñas muestras de su trabajo, que bien se lo merece.

Apoyado sobre una pared veo un cartel publicitario de helados Cornetto que muestra la cara sonriente de un joven tan atractivo como el 'manjar' que anuncia y un slogan: Cornetto. ¿Por qué no ahora? Dos mujeres octogenarias que pasean por delante de mí se paran a mirar el cartel y después de unos segundos observándolo entablan esta genial conversación: - ¿Por qué tenemos que llegar tú y yo siempre tarde? - No sé. ¿Por qué dices? - Mira qué preciosidad, qué sonrisa. Que te abrace...
Dos chicos saliendo del instituto (lo escribo tal cual suena al escucharles) - Lo que no sé es si era 'pasé' de 'pasé', o sea, en pasado, o 'pasé' de pasé'. - ¿Ehhhh? - Que no sé si era... ¡Joder, tío, es que no entiendes una mierda!
Hoy, lo que en un principio está siendo un tranquilo paseo con mi compañera de camino, de pronto me encuentro peleando por adelantar a un anciano sin posibilidad alguna de conseguirlo. El hombre va tan encorvado que su espalda está casi paralela al suelo, y apoyado en su bastón trata de avanzar con mucha dificultad. Parece no poder ni con su alma. De pronto soy consciente de lo ridículo de mis prisas y me quedo detrás de él, caminando a su ritmo, esperando tranquilamente una oportunidad...
El otro día me dijo una gitana que le había quitado el vitíligo a su hijo comiendo manzanas verdes. Como no sabía a quién se refería le pregunté
De nuevo he tenido que lidiar con la manía que tienen muchos de tocar a Sua a pesar de no conocerle. Hoy, una chavala de unos quince o dieciséis años, vestida con su uniforme de colegio pijo y seguida de una mujer filipina cargando con su mochila, al ver a Sua le ha querido tocar. Una vez más, he repetido aquello de: 'lo siento, pero no le gusta que le toquen'. - ¿Por qué? -me pregunta indignada y con cierta arrogancia. - Bueno -le digo, intentando razonar con ella- a ti tampoco te...
¿Por qué coño se empeñan algunos negros en vestirse de negro? Hace un rato iba paseando con Sua, y en un banco, totalmente en sombra, estaba sentado un hombre negro; negro azabache. Toda su ropa era negra y por si fuera poco el gorro que llevaba metido hasta las cejas era más negro que él. Nadie, salvo que llevara gafas de visión nocturna, hubiera podido distinguirle. Pero cuando hemos pasado a su lado le ha sonado el móvil a todo volumen y el salto que hemos dado Sua y yo ha sido tan...

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