He viajado desde muy joven a países que a veces ni sospechaba que fuera a conocer. 

Algunos simplemente los he visto, otros los he recorrido y de unos cuantos me he contagiado especialmente.

Con los años he ido modificando mis inquietudes tratando de ir más allá de las rutas que te venden lustrosos folletos comerciales.

Desde hace mucho tiempo he pretendido en cada uno de esos países mezclarme entre su gente, participar de las risas, sentada en uno de los muchos pupitres vacíos de una escuela, de las lágrimas en un funeral al que te invitan, sin conocerte, a compartir su pena y la exuberante comida en honor al ser querido, del baile en el que fervientes oriundos unen de forma espontánea sus manos a las tuyas para transmitirte la fuerza y energía de sus ancestros...

He querido ir más allá de las guías comerciales y escarbar en las arrugas de pieles y vidas curtidas, desentrañar la mirada esquiva de un género subyugado que emite su grito entretejido, desmenuzar la historia de metrallas incrustadas en la dermis y memoria de generaciones, a través de lesionados cronistas y heroicos trovadores supervivientes.

Salvo excepciones, en ningún caso he hablado su idioma. Hubiera sido maravilloso para continuar explorando y aprendiendo, pero al menos he tenido la gran suerte de contar con guías-traductores que han hecho un fantástico e inolvidable trabajo. Un trabajo que ha ido siempre más allá de lustrosos folletos comerciales. Desde aquí y para todos ellos, mi afecto, agradecimiento y mejor recuerdo. En especial para aquellos que víctimas de nuevas guerras no sé si continuarán vivos o en qué país han logrado refugiarse.  


CHILE 

NEW YORK, WASINGTON, LOS ANGELES, ARIZONA, NEVADA...


IRÁN, LÍBANO, SIRIA, TURQUÍA          


MONTREAL, QUÉBEC, TORONTO,  OTTAWA, ONTARIO, NIÁGARA...

TÚNEZ


FINLANDIA, SUECIA, INGLATERRA, FRANCIA, ALEMANIA, ITALIA...